¡Cuántas veces, durante el invierno y el otoño, la piel de nuestros labios se reseca! La boca queda muy lastimada, llegando muchas veces al sangrado. ¡No desesperes! Con estos consejos tendrás unos labios humectados y frescos los 365 días del año:
- Friccionar los labios con un algodón embebido en aceite de oliva o almendras.
- Elaborar una pomada de cera virgen de abeja y aceite de almendras. Para ello, debes colocar la cera en un recipiente el cual se calienta hasta que la cera se derrita y se mezcla con el aceite. Luego, se espera a que se enfríe y se solidifique lo cual tardará entre media hora y una hora y aplicarla en la zona afectada sobre los labios antes de acostarse y al levantarse.
- Colocarse sobre los labios un poquito de bálsamo mentol.
- Esparcirse en los labios una gotita de la misma crema hidratante que usas para la cara antes de dormir.
- Aplicar con suavidad una fina capa de crema o manteca de cacao a los labios para protegerlos de la resequedad.
- Cortar un trocito de aloe vera y aplicarlo cuando se necesite a los labios.
- Recubrir los labios con una gruesa capa de aceite de ricino cuando estén agrietados.
- Frotar un dedo contra la nariz. Aunque parezca mentira, en caso que sienta sus labios sumamente secos y no tiene elemento alguno a la mano, existe un truco de belleza que le puede sacar del apuro consiste en poner un dedo junto a la nariz. y luego frotar el dedo por los labios. Con esta acción se recoge un poco del aceite natural que se encuentra en la nariz, que es la clase de aceite que necesitan los labios.